
Supongamos que estamos viviendo en el 2010. Un tripulante de un barco comercial llena por Internet todos los permisos para situar la nave en el puerto y sacar de la aduana la carga. En pocos segundos obtiene el “ok” en su PC conectado a millas del puerto. Un joven recibe su título de una universidad virtual (es decir, todos los cursos por Internet), y una dueña de casa recibe el pedido del mes que automáticamente despachó su refrigerador IP conectado a la Internet. Los ciudadanos pagan todos sus impuestos globales, locales, permisos y patentes y las cuentas de servicios usando la Web, los telepeajes funcionan por la red. Los abuelos acceden a la telemedicina y el diagnóstico remoto a través de unos aparatitos que tienen conectados y los monitorean desde sus casas.
Esto que parece una novela de Asimov, será realidad en breve, pero puede quedar en la nada sino se asume un paradigma de gobierno electrónico con todo. ¿Por qué? Simple, porque existe consenso casi mundial que la estrategia “e-gov” es la más integral y apunta a todos los ámbitos necesarios para lograr una economía más activa e innovadora y un Estado más moderno y eficiente (apunta a las personas, las empresas y el gobierno).
Muchos países han comprendido la importancia de este desafío. Es interesante observar el cambio de estrategia que están adoptando los países; han desaparecido los servicios centralizados de “estadísticas e informática” y se han creado oficinas de gobierno electrónico más ágiles para impulsar el una estrategia “e-gov”.
En Inglaterra, por ejemplo, se lleva a cabo una estrategia integral llamada “UK On Line”, y se ha nombrado un e-minister y un e-envoy. Este último tiene reuniones periódicas con el primer ministro y da cuenta del desarrollo de las tareas. La estrategia “e-gov” UK on line va acompañada, en primer lugar, de una política de acceso a Internet. En Chile el 15% de la población se conecta a Internet. En Inglaterra es el 30%. En Chile aún la mitad de las conexiones empresariales es a través del teléfono. En Inglaterra casi todo en banda ancha.
También debe ir junto a una política educacional, de capacitación, de generación de negocios (e-business) y de participación (e-democracy). Por eso que es integral, y repercute finalmente en el buen desarrollo económico. En esto también se ha avanzado en Chile.
Han llevado a todos los servicios públicos, con energía pero muy coordinados en formato y diseño, hacia la Internet, entregando servicios en línea: mucha información, trámites, certificados, autorizaciones, salud, educación y servicios bajo un mismo portal o portales (www.ukonline.gov.uk, www.e-envoy.gov.uk).
Les ha servido para poner “en un solo sito” muchos departamentos (mujer, trabajadores, niños, jóvenes, drogas, etc). El 60% de los servicios centrales del gobierno están on line, y esperan que todos lo estén el 2005. Para ello, han generado mayor infraestructura en todo el país. Casi todos tienen teléfono, PC, las empresas tienen redes de datos, hay variedad de ISP, etc.. La banda ancha es muy barata y se están preocupando de generar las competencias en la población y ganas de participar (e-democracy).
En UK el 95% de los nuevos empleos requieren del uso de computadores. Han creado centros de acceso a Internet y han involucrado a las organizaciones. Los clubes de fútbol, por ejemplo, ofrecen cursillos de Internet para los jóvenes. El 56% de todos los adultos se conectan a Internet, y 46% lo hace habitualmente; hay 6000 UK online centers y 4300 public libraries on line. Es decir, todos, sin necesidad de tener un PC conectado, pueden acceder a los servicios electrónicos.
Algo hiper importante: tienen una institucionalidad donde trabajan 200 personas. Un e-minister y un e-envoy (Andrew Pinder). Tienen un foco en salud, educación, crimen (seguridad), transporte. Están logrando altos volúmenes de transacciones y con el foco en las múltiples necesidades de los usuarios que los requieren.
El gobierno ofrece un gateway vía teléfono, web, celular, para acceder a servicios públicos municipales, centrales, privados, etc.. Están trabajando la e-democracy: definen dos temas, la e-participation (contacto de las personas con los políticos y partidos), y la e-voting, donde las personas votan usando
Este es un punteo de la estrategia británica que, como podrá notarse, es muy consistente y ataca conjunta y coordinadamente muchas áreas. Algo parecido deberemos construir, aunque tenemos harto avanzado. Es una contribución a la estrategia chilena que comienza (muy consistentemente además), y que requiere, más que palabras, mucha acción.
En Europa todos los establecimientos educacionales están conectados, hay miles de centros y bibliotecas con acceso a Internet, sobre el 30% de los hogares tiene un PC con acceso a la red, y en UK el 73% de los negocios son on line, y el 62% de las empresas tiene una web.
En Chile, casi todos los colegios, liceos y escuelas tienen acceso a Internet, pero hay pocos centros de acceso a Internet. Sólo el 15% de los hogares está con acceso, pero hay ingente oferta de tecnologías de banda ancha (ADSL, Cable). Hay una naciente pero sólida política “e-gov”, pero tenemos un buen numero de PC en el gobierno y las webs son de buena calidad, llegando la del SII este año a sobre el millón setecientas declaraciones y más de 30.000 empresas mensualmente pagando sus cotizaciones provisionales, además del premio internacional al portal www.TramiteFácil.cl.
Tenemos contrastes. Hay una buena infraestructura, líneas telefónicas y ancho de banda, un buen marco regulatorio, y los servicios públicos son muy innovadores (Tesorería, INP, SII, etc..). Pero hay un escasísimo uso de Internet para comprar y hacer negocios; ni el 10% de las empresas tiene una web. Tenemos una e-economy a medias, y casi no hay e-democracy. Pocos adultos mayores usan la Internet, pese a los esfuerzos, y todavía hay sectores postergados. Esto se puede corregir, pero con una institucionalidad con presupuesto. El futuro es muy prometedor, pero hay que atacar las debilidades.